El día que sucedí la corona, fue, al mismo tiempo, el día mas negro en nuestra historia... Aun recuerdo ver a su alteza en su lecho, con su sonrisa brillante y enigmática... Sus ojos despedían la dulzura con la que siempre me miró, solo que ese día, eran diferentes... tan diferentes...
"Mi tiempo se termina, Jordan... nuestra gente necesita un líder... y ese eres tú ahora, yo creo en ti, así como todos creyeron en mi... Ahora es tu turno, mi sol..."
"Por favor... no..."
"Es inevitable... debo irme a Pleyades... Jordan, tu padre me espera ahí... Sé fuerte, el emperador es símbolo de poder y fortaleza. ¡No los abandones nunca! Hoy son tiempos de cambio, nuevas ciudades se erigen, nuevas generaciones nacen... Te amo... sol de mi vida... No lo olvides nunca..."
Su mano sostenía la mía, aún con fuerza, no encontraba palabras en ese momento. Enmudecí y solo podía sentir la opresión en mi pecho, como si una parte de mi estuviera...